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Obras maestras Renacimiento

Santísima Trinidad de Masaccio

El fresco de Santísima Trinidad de Masaccio rompió con las tradiciones góticas y desarrolló nuevos principios del lenguaje pictórico.

La pintura realizada en la iglesia de Santa María Novella, en Florencia, es considerada la primera obra donde se aplican con efectividad las leyes matemáticas desarrolladas por Brunelleschi, a quien se debe la famosa cúpula de Santa María del Fiore.

Con este trabajo el artista ganó gran prestigio y un lugar de privilegio en la historia del arte.

¿Quién fue Tommaso di Ser Giovanni di Mone Cassai?

Tommaso di Ser Giovanni di Mone Cassai, más conocido como Masaccio, es un artista cuatrocentista que sentó las bases para el arte pictórico del Renacimiento italiano.

Al morir, con apenas veintiocho años, ya había producido una verdadera revolución en la pintura. Antes de Leonardo y Miguel Ángel.

Giorgio Vasari señala que “Masaccio, deseoso de adquirir renombre, juzgó que la pintura no es nada más que una imitación de las cosas vivas de la naturaleza con el solo empleo del dibujo y del color, y que cuanto más fiel sea la reproducción más alta es la calidad del artista».

Según el arquitecto, pintor y escritor italiano, «esta idea lo llevó a profundizar en el estudio incesantemente y a adquirir así tanto conocimiento, que puede afirmarse que es uno de los primeros artistas que se liberó de la dureza de líneas y venció las dificultades e imperfecciones del arte; dio movimiento, fuerza y vida a las actitudes, y dotó a las figuras de un cierto relieve natural no logrado por pintor alguno hasta entonces”.

Masaccio se dedicó al estudio de la técnica y resolvió en forma original y admirable las dificultades de la perspectiva. Empleó más que otros artistas, el desnudo y los escorzos, que se utilizaban poco en aquel entonces. .

“Comenzó a practicar la pintura en la época en que Masolino da Panicale realizaba la capilla de los Brancacci, en la iglesia del Carmine de Florencia, y se guio por el estilo de Filippo (Brunelleschi) y de Donato (Donatello), aunque su arte era distinto del de ambos maestros y se dedicó más que nada a hacer que sus figuras, llenas de vida y donaire, se asemejaran en lo posible al natural”.

¿Qué hizo Masaccio en el Renacimiento?

Masaccio rompió con las tradiciones góticas. Aplicó desde una perspectiva pictórica, los mismos criterios de composición arquitectónica empleados por Brunelleschi en sus obras. Lo cual refuerza la hipótesis de que el arquitecto habría participado en el tratamiento arquitectónico y perspectivo de la composición, probablemente por la mediación en el encargo de fray Alessio
Strozzi.

Asimismo, cuando pintó el fresco de La Trinidad suprimió el oro, que daba una condición sagrada al espacio, acabando con una de las tradiciones de mayor arraigo en la cultura pictórica medieval. En cabio, prefirió la representación de un ámbito concreto, natural y conmensurable (una aprehensión humanista y científica del mundo).

Otro punto interesantes es el modo en que incorporó a los donantes en el fresco. En vez de darles un tamaño menor al de las figuras divinas en atención a su menor jerarquía en La concepción teocrática del mundo, como se acostumbraba hasta entonces, plasmó al gonfaloniero y a su esposa en tamaño natural.

No obstante, existe una diferencia en el nivel de la jerarquía de los donantes y los santos que se expresa al abrirse una capilla donde la Virgen y san Juan lloran a los pies de la cruz, donde Cristo aparece en eje con la paloma del Espíritu Santo y la figura de Dios Padre.

La Trinidad Masaccio: ficha técnica

Esta fresco fue realizado en la iglesia de Santa María Novella, Florencia, hacia 1425-1428 por encargo de Berto di Bartolomeo del Banderaio. Su tamaño es de 680 por 475 centímetros.

A partir de 1570 la pintura fue ocultada con un altar de piedra que contenía un cuadro de Vasari con la Madonna del Rosario. Pero en 1860 volvió a ver la luz, al ser colocado en la pared de la contra fachada de la iglesia.

Posteriormente el fresco fue colocado en su lugar de origen, a la izquierda de la ventana superior, en el tercer tramo de la nave del Evangelio.

La Trinidad Masaccio interpretación

Santísima Trinidad: interpretación

En la pintura mural se representa el desarrollo ascendente que va de la muerte a la vida humana, la Gloria y lo divino.

En ella se ve a la Santísima Trinidad ( Padre, Hijo y Espíritu Santo) con la Virgen y san Juan bajo la cruz, quienes están acompañados por los donantes.

La obra es de gran simplicidad y la magnitud de las figuras encuadradas por esta nueva arquitectura los florentinos

Gombrich imagina la reacción de los florentinos de la época que «en vez de graciosa delicadeza, veían pesadas y macizas figuras; en vez de suaves curvas, sólidas formas angulares; y en vez de menudos detalles, como flores y piedras preciosas, no había más que un sepulcro con un esqueleto encima».

Sin embargo, destaca pese a ser «menos agradable a
la vista» que las pinturas a las que estaban acostumbrados, el arte de Masaccio «era mucho más sincero y emotivo».

Contexto histórico

En los tiempos de Brunelleschi la representación tridimensional era ya un viejo problema que no se había podido resolver. Giotto, por medio de la observación, había dirigido líneas de fuga hacia determinados puntos de sus representaciones para crear una ilusión de tridimensionalidad en sus obras. Pero sólo fue una aproximación y no llegó a representar objetivamente el espacio sobre una superficie.

Las formas y modelos de Masaccio establecieron una decidida ruptura con las formulaciones del lenguaje preexistente. Frente a la imagen plana del gótico italiano, que bloquea la mirada sobre la superficie a través del fondo dorado, lo que el artista buscaba era abrir una ventana imaginaria. Asimismo, en su trabajo, se puede observar cómo ha utilizado un sentido de la iluminación nuevo.

La perspectiva fue el elemento esencial que revolucionó la pintura, la escultura y la arquitectura desde el siglo XV.

La Trinita, análisis

Su pintura juega un papel determinante en la concepción misma del espacio del edificio en el que fue pintada al ser una imagen capaz de transformar el contexto arquitectónico en que se encuentra. Esto se debe a que no se trata de una simple adición figurativa en el muro de la iglesia de carácter meramente decorativo.

Masaccio concibió la composición como una prolongación del espacio real, combinando pintura, escultura y arquitectura de modo tal que el muro parece perforado.

Puede verse una bóveda de medio cañón representada en perspectiva, compartimentada en casetones con palmetas en su centro, que disminuyen y se escorzan.

El espacio interior fue concebido como una capilla que tiene en el centro a Dios que sujeta a su hijo en la cruz y, entre ambos, la paloma del espíritu santo. A ambos lados aparecen, como intercesores de los donantes ante Dios crucificado y juez, las figuras de la Virgen y San Juan Bautista.

Un escalón por debajo se encuentran arrodillados los orantes, representados a la misma escala que los personajes sagrados, valiéndose de las leyes de la perspectiva y la proporción.

El artista finge un espacio iluminado de frente con la misma luz que existe en el lugar en que se encuentra el fresco, lo cual crea el efecto de profundidad que acentúa las formas y el volumen de las figuras. Estos favorece la ilusión de continuidad espacial con respecto al lugar en que se encuentra el espectador.

Esta pintura destaca, además, por la superposición en planos, estableciendo una relación entre lo terrenal y perecedero con lo divino e inmortal. En la parte inferior se simula un altar debajo del cual aparece un esqueleto. En él se lee la siguiente inscripción:

IO. FV. GIA. QVEL CHE. VOI. SETE: E QUEL CHISON VOI. ANCOR. SARETE (Yo fui antes lo que vosotros sois; y lo que soy ahora lo seréis vosotros mañana)

El bicromatismo, tan característico de la arquitectura de Brunelleschi, se plasma mediante el color grisáceo de la pietra serena y el blanco de los enlucidos, diferenciándose los elementos modulares de la composición arquitectónica y aquellos que cumplían una estricta función sustentante.

Masaccio y la perspectiva

La perspectiva está tan bien aplicada que se genera un “trampantojo”. Pareciera que no está pintada sobre una pared, sino que se trata de un espacio arquitectónico real.

Esta obra desde el punto de vista del método perspectivo es la más ambiciosa de Masaccio, y de más interés para la historia de la pintura del Renacimiento.

Santísima Trinidad Masaccio perspectiva

El artista utilizó un método preciso de cálculo matemático que permitió reproducir a todos los personajes según su posición en el espacio.

Las figuras están realizadas de tal manera que la perspectiva se debe observar desde abajo, como si estuvieran ubicadas en un plano más alto que el del observador.

Santísima Trinidad Masaccio perspectiva

La Santísima Trinidad de Masaccio muestra la madurez, erudición, perfección y virtuosismo del artista para evocar y reconstruir la arquitectura antigua. El pintor extendió ilusoriamente el espacio arquitectónico real mediante el recurso de crear una bóveda artesonada.

La perspectiva de Masaccio

Además, trazó una densa trama de líneas auxiliares que todavía se pueden distinguir bajo las capas de color. Estas tienen su origen en el punto de fuga central, a la altura del escalón inferior que se halla situado al nivel ideal de visón para el observador. Lo cual ayuda a que quienes contemplaran la pintura se sintieran partícipes de la escena.

Análisis de Santísima Trinidad de Masaccio
Análisis de Santísima Trinidad

Podría resultarte interesante conocer el contexto histórico en que se desarrolló el Renacimiento y la evolución de su escultura y su pintura, así como analizar las diferencias con el Gótico.

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